Solo te escribia para decirte que hoy le he dado el libro a (…) tenías que ver como ha llorado y como se ha reido (…) Bueno solo era para darte las gracias por tu maravilloso trabajo (…)
Palabra de dios
"Por favor, sea breve" dijo una voz acerada por la megafonía de la catedral. Luciano se quitó su boina recién estrenada, miró a su alrededor y vio que estaba solo. Cayó de rodillas, se santiguó como un niño asustado y cuando quiso arrepentirse de sus pecados, se le fue el santo al cielo.
Idoia Huici



